Este hermoso cristal fue descubierto en Ontario, Canadá, en una mina llamada muy sincrónicamente “la cueva de las maravillas”.  Presenta una combinación de 23 minerales cuya base principal es la Amatista. Su nombre se lo dieron por la presencia de distintos colores lo que hacía recordar a la Aurora boreal que se puede presenciar en esta zona.

Leía hace un tiempo que la Auralita ayuda a la humanidad en momentos de crisis y que es un mineral que “cambia vidas” por su capacidad profunda de transformación. Transformación, qué bonito término pero qué difícil de aceptar cuando un proceso como ese llega a nosotros.

¿Os habéis parado a pensar que significa de verdad esa transformación?

Estos meses he intentado observar cómo se movía el mundo ante su propio proceso de transformación. El miedo campando libre a sus anchas, en el extremo contrario el enfado y el negacionismo. Gente promoviendo pensamientos radicalizados, en uno y otro sentido. Todos proyectando nuestras creencias y mientras tanto intentando no ahogarnos en un océano de emociones. ..

La transformación puede resultar muy, muy dura pero para los que hemos elegido el camino del crecimiento personal debería ser una gran oportunidad de afrontar retos. Para eso nos ayuda la Auralita, para elevar nuestra vibración, y ojo, esto no significa en convertirnos en seres más “espirituales”. La espiritualidad no se entiende si no vivimos desde nuestra humanidad. Como diría Fidel Delgado, somos seres humanos, a veces estamos en el Ser y otras en el Humano. Para mí lo fundamental es encontrar ese punto de equilibrio, no dejarnos arrastrar por los miedos y emociones humanas pero tampoco evadirnos refugiándonos en falsos clichés espirituales.

La Auralita nos ayuda a establecer ese puente, a crear un canal de luz que conecta nuestra esencia con nuestra experiencia humana, al tiempo que equilibra la energía del corazón (el centro de nuestro sistema energético) e incorpora en él, como un diapasón, la vibración necesaria para que todo nuestro campo funcione en armonía.

Pero también actúa sobre nuestra mente intuitiva y nos ayuda a explorar una nueva visión sobre nosotros y nuestras misiones de vida.

El pasado marzo una inusual conjunción astrológica nos advertía de que una gran transformación iba a tener lugar. Para el universo nada es bueno ni malo, sólo es experimentación. ¿En serio pensáis que algo así está controlado por élites o por gobiernos?. Estos sólo hacen su función, trabajando para la oscuridad. Siempre lo han hecho y siempre lo harán. Elegimos venir a este planeta polarizado y emocional, donde se evoluciona a pasos agigantados precisamente gracias a todo este juego de luces y sombras.

Intenta tomar distancia, no estoy diciendo que no experimentes el juego, para eso has venido, pero hazlo desde el conocimiento y la consciencia. Coloca una Auralita sobre tu sexto chakra o en cualquier otra zona donde sientas, pon música, respira y medita con esta asombrosa consciencia cristalina para que se llegue a ti la información, la visión o la sensación que necesitas.

De octubre a diciembre se dará una nueva y aún más potente conjunción planetaria que nos indica que la transformación continúa. El cambio de consciencia que tanto ansiábamos ha comenzado, pero las cosas en este planeta no suelen ser son tan fáciles como deseamos.

Por suerte, la tierra, la magia, la vida, el universo, (o como quieras llamarlo, busca siempre tu verdad) nos está dando estas poderosas herramientas de consciencia para que nos apoyen en el camino.

La Auralita 23 es conocida como una de las piedras de Nueva Era, pues bien, imaginábamos que esta nueva era estaría llena de luz y armonía. Quizá estemos ya a sus puertas pero quizá también la humanidad necesite primero un duro proceso de transformación antes de poder atravesar esa entrada.

Helena Bejarano (septiembre 2020)

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